Tarragona · Salou · Cambrils · Reus · La Pineda Playa Español Català English
Tarragona.net
Ocio, turismo y fin de semana
Hoteles y Aparthoteles Hoteles y Aparthoteles
Apartamentos, cámpings y otros Apartamentos, cámpings y otros
Playas y playas nudistas Playas y playas nudistas

Tarragona / Noticias / Arte

Capafonts recupera un horno de pan medieval




Capafonts. Costa Dorada. Hace un cuarto de siglo que Antonia Besora abandonó el horno de pan de Capafonts donde trabajaba. Era un horno antiguo, ubicado en un edificio del siglo XIII, que mantenía la estructura y muchas de las herramientas de los típicos hornos medievales, ya desaparecidos en casi todo el país. La Antonia pensaba que ya no volvería ... Pues bien: el próximo día 28 de noviembre, a las 11 de la mañana, Antonia será la encargada de inaugurar la restauración de su antiguo horno, ahora convertido en un pequeño Museo por parte del Ayuntamiento de Capafonts. Una obra que quiere recuperar parte de la memoria histórica, no sólo del pueblo, sino del conjunto de las Montañas de Prades. Una manera de hacer y de comprar y vender el pan que ya se han olvidado en casi todas partes. Los primeros restos de actividad panadera en el pueblo las encontramos en Cal Macià, un edificio catalogado que data también del siglo XIII (o anterior), donde vivía el recaudador de impuestos del Condado de Prades. Pero, además del horno de Ca'l Macià, el pueblo también se han detectado otros hornos para cocer pan, entre ellos este que ahora se ha reblititat: el horno comunal del pueblo, también del siglo XIII. Aquí, los campesinos llevaban sus sacos de harina para hacer pan, el alimento básico de la población en aquel tiempo. Sistema de tarjetas En aquella época, el pan se vendía a peso justo, no como ahora. Un pan de kilo, pesaba un kilo, y si, después de pesado, no llegaba a la cifra exigida, el panadero añadía la llamada "vuelve": un corte de otro pan o un lengüeta que permitían alcanzar el peso pedido . Tal como explica el historiador Diego López en un libro de próxima publicación sobre la historia de Capafonts, era costumbre que los que cosechaban trigo, fueran a moler y llevaran sacos de harina de 100 kilos: por cada saco les daban una tarjeta, una especie de vale de un diseño muy simple, con doce recuadros cada uno valía por diez kilos. La tarjeta, pues, equivalía a ciento veinte kilos de pan, doce arrobas, y se cobraba aparte una cantidad fija por el trabajo. A medida que la iban retirando, normalmente de cinco en cinco kilos, la panadera los agujereaba en la casilla correspondiente en la tarjeta que llevaba el interesado, es decir, que un agujero equivalía a media arroba. Si la cantidad era diferente, se apuntaba en la casilla el número. Era un procedimiento sencillo y efectivo. Cuando en una casa se acababa la cosecha y por tanto se agotan las reservas de harina, y no había manera de conseguirla, los panaderos continuaban proporcionando tarjetas "al fiado", es decir, a crédito, hasta que la venta de alguna cosecha permitía liquidar la deuda. Se puede decir que en ninguna casa de Capafonts va faltar nunca el pan, por mal que vaya la economía familiar. El cultivo de trigo se fue abandonando y se dejó de sembrar. Y, sin embargo, durante mucho tiempo aún se usó el sistema de las tarjetas. Aunque, poco a poco, también se fue perdiendo esta costumbre, al mismo tiempo que la gente se habitúa a comprar el pan más a menudo, y en menor cantidad. Finalmente, cuando el horno cerró, ya hacía años que no se daban tarjetas: la mayoría de la gente iba al horno a comprar el pan por día. En el horno, se conservan herramientas (palas, cajas de fermentación, mostrador ,...) e instrumentos para hacer tortas y otros productos de pastelería, ya utilizados, todos ellos, alrededor del año 1600. Además, también se puede contemplar maquinaria introducida posteriormente, como un motor de gasolina de 1926 que activaba la patera y que todavía funciona. El horno de pan rehabilitado se integrará, a partir de la próxima Semana Santa, en una ruta guiada por el casco antiguo de Capafonts. El antiguo horno de pan de Capafonts está situado justo al lado del Ayuntamiento de Capafonts. El acto inaugural comenzará a las 11 de la mañana y, una vez terminado, el alcalde de Capafonts, Anton Marca, y todo el pueblo invitan a los asistentes a una cata de buen pan regado con aceite virgen, y un pica-pica.  



Etiquetas: costa dorada, capafonts, pintura, escultura, exposiciones, museos
SOLICITAR MÁS INFORMACIÓN POR CORREO ELECTRÓNICO
* Nombre y Apellidos * Consulta
Teléfono
* Correo Electrónico
*Acepto las Condiciones de Uso
*
Volver
Reserva de hoteles
+ Tarragona.net